Luis Rebolo

Entonces, ¿tú quién eres?

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Sinopsis

Los neurólogos saben que el cerebro no distingue entre lo real y lo imaginario. Sencillamente cree lo que le cuentas. Si muerdes un trozo de limón o si te imaginas que lo muerdes, se produce la misma salivación. Te sientes igual de mal ante un conflicto real o uno imaginario. Por eso, cuida lo que dices de ti mismo, porque tu cerebro lo va a creer. Henry Ford afirmaba: “Tanto si piensas que puedes como si piensas que no puedes, estás en lo cierto”. ¿Y tú, quién eres? Es realmente importante ponerle nombre a tus creencias de identidad. “Yo soy luchador”, “soy trabajador”, “me gustan los retos”… todas esas creencias te hacen fuerte y te ayudan a encarar los desafíos diarios, que no son pocos. Pero existen otras creencias dentro de ti que no te ayudan en absoluto: “Soy mal estudiante”, “soy hipocondríaco”, “siempre he sido gordo”… esas creencias no son útiles. ¿Por qué les das permiso para que te condicionen? Si quieres modificar esos pensamientos y no sabes cómo, te doy 3 consejos probados:Cambia el lenguaje. E